¿Por qué enfermamos?

porque_enfermamosEntrevista al doctor Gustavo Porras, médico especialista en neurocirugía, doctorado por la Universidad de Buenos Aires; acaba de publicar el interesante libro Descubriendo por qué enfermamos en sólo 60 minutos.

Es director del Centro Médico Seraphis de Nueva Medicina en Argentina e investigador en egiptología, simbolismo teológico, ciencias antiguas y religiones comparadas. Además enseña filosofía comparada de Oriente y Occidente.

Este encantador libro posee una sabiduría práctica, a la vez que profunda, y sintetiza muchos “conceptos antiguos” que hoy la ciencia pone al alcance de todos. Pertenece a la colección “Una hora de sabiduría” de la editorial Kier.

“He visto transmutar enfermedades terribles en felicidad”

¿Dónde nacen las enfermedades?
Para explicar dónde nacen las enfermedades, primero debemos aclarar que, siguiendo las antiguas tradiciones hindúes, egipcias y chinas, consideramos que el hombre tiene siete cuerpos o siete niveles de conciencia, los cuales se relacionan con los siete planos cósmicos.
Hay tres cuerpos, los más sutiles, a los que en conjunto llamamos espíritu; dos que son la mente concreta y las emociones, a los que llamamos psiquis; y otros dos cuerpos más el energético y el físico propiamente dicho.
Los cuerpos materiales están regidos y modulados por la psiquis, y esta, a su vez, es impulsada por el espíritu; es como si la Luz-Vida espiritual “iluminara” a la psiquis, y esta al físico.
Las enfermedades nacen de los desequilibrios o desarmonías que se originan a nivel de cada cuerpo o entre estos, alterando el flujo de la Luz-Vida.
Una gran cantidad de patologías tienen sus raíces en los niveles mentales o emocionales, afectando y manifestándose posteriormente en el cuerpo físico.

¿Qué mensaje encierra la enfermedad?
Creemos que la enfermedad es un mecanismo “inteligente” de la naturaleza, que ayuda al hombre a tomar conciencia de que algo “no está bien” y que debe ser corregido. La enfermedad nos frena, nos saca de nuestras cosas habituales y nos obliga a prestar atención a eso que nos molesta. Si somos capaces de entender el mensaje, nos curamos y podemos retomar el estado de salud.

¿Es el físico el depósito de la mente?
Más bien diría que el físico es la “cristalización” de la mente. En todo lo que existe siempre estuvo la idea antes que el objeto.
Nuestro cuerpo es la plasmación de una “idea” (mente), que es el hombre, en la materia, por lo que todo lo que pasa o está en nuestra mente tiene su expresión o repercusión en el cuerpo.

¿Qué es estar sano?
Creo que debería ser el estado natural del hombre armonizado, aquel en el que no hay tensiones mentales ni emocionales, que vive de forma natural, sin excesos de ningún tipo, y que es feliz, porque comprende las leyes que lo rigen y busca conocer aquello que está detrás de las apariencias. Estoy hablando del filósofo.

¿Existe la salud total?
Creo que en el estado actual del hombre y la sociedad en la que nos desarrollamos, por el momento es imposible, salvo para seres excepcionales.
Sin embargo, pienso que no es difícil alcanzar un estado de armonía y de salud que nos permitan una vida plena.

¿Cuál sería la medicina del alma?
El término alma se refiere a “aquello que anima”, o sea, a nuestra psiquis. La medicina oficial, que en las últimas décadas ha realizado progresos impresionantes, ha dejado de lado los aspectos psíquicos y espirituales del hombre, donde como hemos dicho antes se encuentra la raíz de una gran cantidad de enfermedades. La medicina del alma es la que toma al hombre en todos sus diferentes niveles y planos, y que busca descubrir la raíz oculta de la enfermedad (no tapando sus síntomas), para poder curar definitivamente al paciente.

¿Existe la alquimia en el siglo XXl?
La alquimia es la ciencia de las transmutaciones, o sea, del cambio de naturaleza de algo.
Yo he visto y veo transmutaciones en hombres, en instituciones, en sociedades; he visto transmutar enfermedades terribles en fuerzas para ayudar a otros hombres.
He visto cómo muchos pacientes, a través de la medicina del alma y de la filosofía activa, han transmutado su enfermedad en felicidad.

Para mí es evidente que en este siglo la alquimia sigue tan activa como siempre.

 

Entrevista publicada en la Revista Esfinge en agosto 2011